software para la gestión de la prl este grupo aglutina a un 10-12% de la plantilla que, en algún centro de trabajo, supone cerca de 200 trabajadores. En una primera época, mediante hojas Excel, recogimos la evaluación ergonómica en función de los requerimientos físicos del puesto de trabajo para cada articulación (muñeca, codo, hombro); y por otra parte, el examen de salud en el que se valoraba la aptitud médico-laboral utilizando criterios de los protocolos de vigilancia de la salud oficiales, aunque detallando el nivel de aptitud para cada articulación (foto 1). Para esta evaluación de la salud también hemos utilizado criterios de la “Guía de evaluación profesional del INSS”, aunque está más dirigida a evaluar profesiones en su conjunto y no capacidades para puestos de trabajo (https://www.seg-social.es/wps/wcm/ connect/wss/661ab039-b938-4e508639-49925df2e6bf/GUIA_VALORACION_PROFESIONAL_2014_reduc. pdf?MOD=AJPERES&CVID), así como criterios de la ISO 11226. En algunos casos de empleados con sensibilidades músculo-esqueléticas difíciles de determinar, o ante la posibilidad de que haya trabajadores que solicitan esta consideración de TES para conseguir una ventaja laboral (evitar esfuerzos físicos, trabajar sentado, etc.), se derivan a un laboratorio de biomecánica para su evaluación. Estos informes objetivan la capacidad funcional de los trabajadores, nos permiten conocer con mayor precisión su grado de discapacidad y tienen validez pericial ante una reclamación legal. En ambas evaluaciones –técnica y sanitaria– se establece una graduación de 1 a 4 (1-verde-poca exigencia física-persona apta, 4-rojo-tarea muy exigente-persona no apta). La superposición de ambas evaluaciones facilita la asignación de las tareas/puestos según las capacidades de los empleados mediante un código de semáforo. También ayuda a establecer rotaciones básicas por diferentes puestos de trabajo en los que previsiblemente no se va a producir ningún daño a la salud. Posteriormente, se desarrolló una herramienta informática específica que recoge toda la información técnica y sanitaria descrita anteriormente e informaba de las articulaciones con disfunciones, así como los puestos de trabajo inadecuados para el trabajador (rojo) y los adecuados (verde) (foto 2). Actualmente, con los últimos avances tecnológicos, hemos renovado esta aplicación, incluyendo otros parámetros como la formación necesaria para el puesto, turnos de trabajo, jornadas parciales, se asignan diversas pausas adicionales para descansos programados, etc., facilitando enormemente a los managers de producción la asignación de las tareas. Además, mediante algoritmos de IA puede establecer un plan de rotaciones para cada trabajador mediante una hoja de ruta, determinando los diferentes puestos en los que va a trabajar a lo largo de su jornada laboral y el tiempo dedicado a cada uno. Estos criterios de gestión adquieren mayor importancia tras la reciente jurisprudencia del TSJE por la cual hay que procurar adaptarle el puesto de trabajo o asignarle otra tarea a una persona, aun a pesar de tener declarada una incapacidad permanente total o absoluta. Foto 2. / Noviembre-Diciembre 2025 59
RkJQdWJsaXNoZXIy MTI4MzQz