/ Noviembre-Diciembre 2025 58 software para la gestión de la prl La Ley de PRL obliga a los empresarios a garantizar la protección de la salud de las personas trabajadoras y, especialmente, a aquellas que son más vulnerables frente a determinados riesgos. La normativa conceptúa a estas personas como “trabajadores especialmente sensibles” (TES). Entre este colectivo podemos encontrar a las mujeres embarazadas o los menores de edad –que tienen regulaciones específicas– pero, en la práctica, se analiza la problemática que nos encontramos con personas con discapacidad física, psíquica o sensorial. La casuística de limitaciones funcionales es muy amplia, aunque nos centramos en la sensibilidad a riesgos ergonómicos (repetitividad y posturas mantenidas) dada nuestra actividad industrial de fabricación de electrodomésticos. Habitualmente, estas discapacidades suelen sobrevenir tras una incapacidad temporal (IT), en la que las personas presentan limitaciones funcionales tras el alta, o bien se detectan en exámenes de vigilancia de la salud específica. Hay una problemática inicial relacionada con la certificación de la “discapacidad debidamente reconocida” en la evaluación de estas personas. A menudo nos encontramos con “certificados médicos” de facultativos de los servicios públicos de salud tras una IT (P-10, informe médico específico), indicando las restricciones concretas a tener en cuenta en la empresa. No obstante, esta información suele ser inespecífica o poco concreta (“no puede realizar esfuerzos”, “no debe cargar pesos…”). Con esta información, en la empresa realizamos el examen de salud teniendo en cuenta estas recomendaciones y se dictamina una aptitud con restricciones como “no manipular cargas”, “no trabajar con el brazo por encima de 90 grados”, “limitar esfuerzos muñeca izquierda”, etc. Estas recomendaciones sanitarias generan problemas en las áreas de producción, al tener que adaptar las tareas del puesto o asignarle otras tareas adecuadas a sus capacidades psicofísicas. Esto obliga a reorganizar los equipos de trabajo y, sobre todo, altera el sistema de rotaciones que se propone desde el servicio de prevención como medida preventiva para evitar sobrecargas musculoesqueléticas. Para facilitar la gestión de este colectivo sensible a diferentes riesgos (ergonómicos, químicos, higiénicos…) con algún tipo de restricción laboral se desarrolló hace años un proyecto para gestionar adecuadamente a estos empleados. Según nuestros datos internos, Gestión de los trabajadores especialmente sensibles José Antonio Villalba Ruete Responsable de Salud Laboral de BSH Electrodomésticos España, S. A. Foto 1.
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