encuentros con Luis Emilio Fernández Ibáñez, director comercial de Paredes Seguridad España y Portugal, abordó durante su ponencia la importancia de la ergonomía y la biomecánica en la evolución del calzado de seguridad, poniendo el foco en el estudio de la pisada como elemento fundamental para mejorar la protección y el confort de los trabajadores. Fernández explicó que el apoyo plantar condiciona una cadena de movimientos y posturas durante la marcha y destacó la importancia de conocer el tipo de arco del pie para seleccionar una plantilla adecuada. Una mala pisada, señaló, puede repercutir en toda la cadena musculoesquelética. En este contexto, presentó las plantillas tStep, desarrolladas junto al Instituto de Biomecánica de Valencia para adaptarse a diferentes tipos de pie y conseguir un reparto más uniforme de las presiones plantares. Asimismo, dio a conocer una aplicación que permite escanear los pies con el teléfono móvil para obtener un modelo 3D y determinar qué plantilla se adapta mejor. De esta forma, el experto puso de relieve cómo la combinación de biomecánica, personalización y tecnología permite avanzar hacia un calzado de seguridad que, además de proteger frente a los riesgos laborales, contribuya al bienestar de los trabajadores. Rafael Marqués, director comercial de EPI y Vestuario de Prolians Metalco, centró su intervención en la importancia de utilizar los datos para avanzar hacia una prevención más eficaz, poniendo especial atención en la confortabilidad de los equipos de protección individual y su influencia sobre el trabajador. Marqués explicó que el confort de un EPI va más allá de la comodidad e incluye factores como el ajuste, el peso, la transpirabilidad, la flexibilidad, la facilidad de uso o la compatibilidad. Una incomodidad continuada puede provocar reajustes, distracciones o un uso incorrecto del equipo y, en consecuencia, aumentar la exposición al riesgo. Por ello, destacó la necesidad de seleccionar los EPI atendiendo al riesgo, la actividad, la persona y las condiciones reales de cada puesto. En este contexto, el experto incidió en convertir las percepciones de los trabajadores en información medible que permita tomar decisiones y comprobar posteriormente su eficacia. Para ello, planteó un proceso continuo basado en escuchar mediante encuestas por EPI y puesto, segmentar por riesgo, tarea y colectivo, analizar patrones y prioridades, actuar mediante pruebas, ajustes y formación y, finalmente, verificar la evolución. Una metodología que sintetizó en la fórmula “dato + participación + acción = mejora preventiva”. La biomecánica y el estudio de la pisada impulsan nuevos avances en el calzado de seguridad La digitalización y los datos refuerzan la mejora continua de la prevención / Septiembre-Octubre 2026 17
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