Formación de Seguridad Laboral 208

artículo técnico vial, pasaporte de seguridad, digitalización, análisis de incidentes y benchmarking sectorial. Su valor está en unir cultura, operación y datos. No se trata de lanzar acciones aisladas, sino de crear un sistema que identifique tendencias, priorice riesgos, mida avances y convierta las lecciones aprendidas en decisiones de campo. Como coordinador EPC de seguridad y salud, mi función consiste en coordinar a los equipos on site de técnicos e inspectores, pero sobre todo en alinear criterios entre obra, contratistas y dirección de proyecto. La prevención solo funciona cuando todos interpretamos igual qué significa parar, preguntar, señalizar, documentar, corregir y aprender. Por eso buscamos que cada hallazgo genere conversación, que cada inspección cierre acciones y que cada colaborador entienda que la seguridad no es un control externo, sino una condición de calidad, productividad y respeto en cada jornada y cada decisión. Un ejemplo claro es el “SUMMER PLAN 2026”. El análisis de datos nos indica que el verano concentra factores de exposición: más incorporaciones, rotaciones, fatiga, presión de cierre semanal y menor cobertura por vacaciones. Por eso reforzamos el control allí donde el riesgo crece. “Viernes Seguro” reordena la planificación para evitar tareas críticas al final de la semana, prioriza remates, inspecciones, orden y limpieza, y añade mensajes simples contra el efecto prisa. Se incorporan chequeos de estado en toolbox, microformaciones prácticas, simulaciones breves, refuerzo de supervisión, comunicación rápida en menos de 24 horas y mensajes con prioridad roja, amarilla o verde para que cada aviso implique una actuación clara. Dentro de este enfoque destaca el Programa NOVEL “L”. No es una pegatina; es una herramienta de gestión preventiva para impedir que la falta de experiencia se transforme en accidente. En 2026 identificamos con “L” a personas de 18 a 30 años con menos de seis meses de experiencia en sector y puesto, tanto de ZELESTRA como de subcontratas. La respuesta combina acogida reforzada, recorrido real por obra, demostración práctica de riesgos, tutor de seguridad, habilitación por fases, restricciones en tareas críticas, compatibilidad obligatoria con “ART” y permisos de trabajo, y supervisión efectiva en campo. La regla es clara: nadie hace todo desde el primer día. Este programa expresa una idea esencial: una medida voluntaria puede convertirse en estándar interno exigible cuando la empresa la integra en su sistema de gestión. No sustituye a la ley; la concreta, la hace operativa y demuestra diligencia. Si sabemos que la inexperiencia aumenta la exposición, nuestra obligación profesional es elevar formación, tutoría y vigilancia real. La meta cultural es avanzar hacia la interdependencia de la curva de Bradley: personas que se cuidan a sí mismas y también a sus compañeros. Esa es la buena práctica que queremos compartir desde ZELESTRA. Primero, proteger a las personas. Después, proteger a las empresas mediante un cumplimiento verificable. Y siempre, construir energía limpia con una seguridad que también sea limpia: sin atajos, sin excepciones y con orgullo profesional. Parque eólico: control de riesgos críticos, supervisión efectiva y trabajo seguro en altura. Foto: ZELESTRA. BESS: seguridad, tecnología y operación integradas en el estándar preventivo de ZELESTRA. Foto: ZELESTRA. / Julio-Agosto 2026 75

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