Formación de Seguridad Laboral 208

/ Julio-Agosto 2026 56 calzado de seguridad La elección de un EPI ya no puede medirse solo por su capacidad de protección frente a un riesgo concreto. En la prevención de riesgos laborales actual, la ergonomía, la ligereza, la transpirabilidad, la flexibilidad y la aceptación del usuario son factores decisivos para que el equipo se utilice correctamente durante toda la jornada. La seguridad, para ser eficaz, también debe ser cómoda y fácil de adoptar. Riesgos que se acumulan durante la jornada. Esta visión cobra especial importancia en entornos industriales, logísticos, de construcción, mantenimiento o catástrofes y emergencias donde los trabajadores conviven con riesgos simultáneos: impactos, perforaciones, torsiones, cortes, atrapamientos, superficies irregulares, manipulación de materiales pesados o uso continuado de herramientas. En estos escenarios, la protección de pies y manos adquiere un papel central en la estrategia preventiva, porque concentra algunas de las lesiones más frecuentes y condiciona directamente la continuidad del trabajo. El calzado, una herramienta preventiva. En el ámbito del calzado de seguridad, Base Protection desarrolla soluciones que combinan protección avanzada y bienestar del usuario. El objetivo no es solo cumplir con la normativa, sino ofrecer calzados capaces de acompañar el movimiento natural del trabajador, reducir la fatiga y mejorar la experiencia de uso en jornadas prolongadas, exigentes y con alta movilidad. Un ejemplo de esta evolución es Fortrex, una propuesta concebida para trabajos que requieren protección completa frente a riesgos mecánicos. Su enfoque combina estabilidad, amortiguación, flexibilidad y resistencia, aportando una respuesta técnica frente a impactos, perforaciones, torsiones, vibraciones y condiciones intensivas. En sectores donde el movimiento constante y la exposición al riesgo forman parte de la rutina, el calzado se convierte en una herramienta preventiva de primer orden. Protección metatarsal sin rigidez. También destaca HiProFlex, tecnología desarrollada para ofrecer protección metatarsal flexible. Frente a soluciones rígidas que pueden limitar el movimiento o generar rechazo, HiProFlex protege la zona metatarsiana ante impactos y compresiones manteniendo ligereza, flexibilidad y transpirabilidad. Su diseño permite disipar la energía del impacto sin bloquear la movilidad natural del pie, reforzando una idea clave en PRL: un EPI cómodo tiene más probabilidades de ser utilizado correctamente durante toda la jornada. Las manos completan la protección. La protección integral, sin embargo, no termina en el calzado. Las manos están especialmente expuestas en tareas de manipulación, mantenimiento, montaje, logística, construcción o intervención técnica. Por ello, los guantes ATG antiimpacto y anticorte adquieren especial relevancia cuando conviven riesgos de golpe, atrapamiento, abrasión y corte. En este ámbito, la tecnología AD-APT® aporta un valor diferencial: se activa con el movimiento de las manos y el incremento de temperatura dentro del guante, liberando un agente refrescante natural que ayuda a mantener las manos frescas, secas y productivas. Esta mejora del confort favorece el uso continuado del guante, sin renunciar a destreza, agarre, sensibilidad táctil ni control en tareas de precisión. Una estrategia global, no EPIs aislados. Este enfoque pies-manos responde a una necesidad cada vez más clara: seleccionar EPIs no como elementos aislados, sino como parte de una estrategia global de prevención. La combinación de calzado de seguridad avanzado y guantes técnicos con tecnologías como Por Base Protection El confort también es prevención: la protección en entornos exigentes

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