Formación de Seguridad Laboral 207

/ Mayo-Junio 2026 48 prl en trabajos de altura y construcción tividad o los factores psicosociales. En consecuencia, el absentismo del futuro probablemente no desaparecerá, pero sí cambiará de naturaleza y requerirá respuestas distintas a las tradicionales (foto 5). En conclusión, el absentismo en la construcción es hoy un problema relevante por su dimensión económica, pero sobre todo por lo que revela sobre la organización del trabajo, la salud laboral y la capacidad de adaptación del sector. Su reducción no dependerá únicamente de controlar las bajas, sino de prevenir mejor, adaptar mejor y gestionar mejor. También exigirá impulsar nuevas formas de trabajar más seguras, eficientes y atractivas, apoyadas en la industrialización, la digitalización y una organización más flexible e inteligente. En un sector con elevada exigencia física y déficit de mano de obra cualificada, invertir en seguridad, salud, innovación y organización preventiva no es solo una obligación legal: es una condición necesaria para la sostenibilidad productiva y futura competitividad de las empresas constructoras. ganar flexibilidad organizativa. A ello se suman avances como la mecanización, la robotización de tareas especialmente penosas y el uso de exoesqueletos o ayudas técnicas en determinados trabajos. No obstante, estos cambios también exigirán una adecuada gestión preventiva de nuevos riesgos, como los derivados del sedentarismo, la hiperconecprolongados a la intemperie, riesgos de caída en altura, manipulación repetitiva en entornos cambiantes o largos desplazamientos diarios hasta centros de trabajo alejados. Además, la implantación de centros productivos próximos a núcleos de población puede favorecer empleos más estables y con menor tiempo de trayecto, aspecto nada menor si se analiza su influencia sobre la fatiga, la conciliación y determinados procesos de incapacidad temporal. Este modelo productivo también puede facilitar una mayor incorporación de la mujer a tareas industriales, logísticas, técnicas y de ensamblaje en entornos más estables y planificados, contribuyendo a equilibrar progresivamente la composición de un sector históricamente muy masculinizado. Del mismo modo, la digitalización y las nuevas formas de organización pueden modificar parcialmente los índices actuales. El teletrabajo, al menos para perfiles técnicos, administrativos y mandos intermedios, junto con el uso de BIM, seguimiento remoto de obras, reuniones híbridas o planificación digital, permite reducir desplazamientos innecesarios y Foto 4. Foto 5.

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