/ Mayo-Junio 2026 34 artículo técnico Los fenómenos climatológicos adversos se han consolidado como un factor a tener en cuenta para la seguridad y salud de las personas trabajadoras, dado que el incremento de los episodios de altas temperaturas, lluvias torrenciales y vientos fuertes impacta directamente en la organización del trabajo, la productividad y la salud física y psicológica. La Organización Internacional del Trabajo ya advierte de que el cambio climático es una realidad que requiere respuestas preventivas estructuradas. Por todo ello, los protocolos de actuación frente a condiciones climatológicas adversas deben considerarse una herramienta clave para traducir la planificación preventiva en decisiones operativas coordinadas y eficaces, que permitan identificar y anticipar escenarios, reducir la improvisación y garantizar una respuesta rápida frente a las alertas meteorológicas. La efectividad de estos protocolos no depende únicamente de su existencia formal, sino de su aplicabilidad real: deben indicar quién decide, cuándo se actúa y qué medidas deben adoptarse en cada nivel de riesgo (amarillo-prealerta, naranja-alerta y rojo-emergencia). El riesgo medioambiental en la gestión preventiva La aparición del concepto de riesgo medioambiental, entendido como un riesgo externo derivado de fenómenos climatológicos que impactan directamente en el trabajo, no solo deberá integrarse en los protocolos, sino también en las evaluaciones de riesgo y en los sistemas preventivos de las empresas, asegurando que la anticipación y la adaptación forman parte de la gestión empresarial. Condiciones climatológicas adversas y prevención: la importancia de los protocolos de actuación África Mombiela Técnica superior en PRL de la División de Servicios de Prevención de MC Mutual La participación de la dirección, los servicios de prevención y la representación de las personas trabajadoras refuerza la eficacia de estos protocolos
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