vestuario laboral lizarse de forma conjunta. En primer lugar, protege frente a los riesgos del entorno de trabajo, como cortes, salpicaduras, temperaturas extremas o golpes. En segundo lugar, contribuye a la visibilidad e identificación de las personas trabajadoras, especialmente en actividades con presencia de tráfico rodado o maquinaria móvil. Además, debe favorecer la ergonomía y el confort, permitiendo la movilidad, la transpirabilidad y la adaptación a las condiciones climáticas. Por último, el vestuario laboral también refuerza la imagen corporativa y transmite profesionalidad. La mejora de una de estas funciones no debe suponer la reducción de las prestaciones preventivas de la prenda. Uno de los ámbitos más relevantes del vestuario laboral es el de la ropa de alta visibilidad, especialmente en sectores como el portuario, conservación de carreteras, logística, servicios de emergencia, industria o construcción. Estas prendas están diseñadas para señalizar visualmente la presencia de la persona trabajadora y reducir el riesgo de atropello o colisión. La NTP 1219 del Instituto Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo (INSST), titulada Ropa de protección de alta visibilidad, establece criterios técnicos y recomendaciones sobre el diseño, los materiales, las clases de protección y el uso adecuado de estas prendas. En ella se destaca que la ropa de alta visibilidad no reduce las consecuencias de un atropello, sino que actúa de forma preventiva al facilitar la detección temprana de la persona usuaria por parte de conductores y operadores de maquinaria. Las prendas de alta visibilidad se clasifican en distintas clases en función de la superficie mínima de material visible, tanto fluorescente como retrorreflectante. La clase 3 es la que ofrece el mayor nivel de protección. La selección de la clase adecuada debe basarse en la evaluación de riesgos, teniendo en cuenta factores como la velocidad de los vehículos, el tipo de tarea, la duración de la exposición y las condiciones ambientales. El diseño y los materiales del vestuario laboral influyen directamente en su eficacia preventiva. En el caso de la ropa de protección, los tejidos deben cumplir requisitos de resistencia mecánica, estabilidad dimensional, ergonomía y compatibilidad con otros EPI. En la ropa de alta visibilidad, los materiales fluorescentes mejoran la visibilidad diurna, mientras que los materiales retrorreflectantes permiten la detección nocturna al reflejar la luz de los faros. La correcta disposición de estos materiales es fundamental para garantizar la visibilidad desde todos los ángulos y facilitar el reconocimiento de la silueta y el movimiento humano. La selección del vestuario laboral debe integrarse en el proceso preventivo de la empresa. Tras identificar y evaluar los riesgos, se deben definir las características técnicas necesarias y comprobar la certificación, la durabilidad y la adecuación de las prendas. Asimismo, es imprescindible formar e informar a las personas trabajadoras sobre su uso correcto, respetando las instrucciones del fabricante y evitando modificaciones que puedan reducir las prestaciones de protección. El mantenimiento, la limpieza y la sustitución periódica de las prendas son igualmente esenciales para garantizar su eficacia a lo largo del tiempo. Conclusión. El vestuario laboral es un elemento estratégico de la prevención de riesgos laborales. Su correcta selección, uso y mantenimiento permiten reducir riesgos, mejorar la seguridad y reforzar la cultura preventiva en las organizaciones, destacando la ropa de protección como la de alta visibilidad. / Marzo-Abril 2026 69
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