/ Noviembre-Diciembre 2025 54 software para la gestión de la prl Vivimos un momento en el que la digitalización avanza rápidamente y el dato se ha consolidado como uno de los activos más estratégicos en la toma de decisión en nuestras organizaciones. La información ya no sólo se almacena en archivos desconectados, sino que también se analiza y relaciona con otros muchos datos, transformándose en conocimiento útil para mejorar los procesos de negocio. Las empresas empiezan a utilizar herramientas “inteligentes” capaces de automatizar tareas, analizar grandes volúmenes de información e interpretar patrones para coordinar y verificar procesos en tiempo real, aportando agilidad, trazabilidad y transparencia. En este escenario, la gestión de la seguridad y salud laboral no puede quedarse al margen de esta (re) evolución. Integrar la digitalización en las actividades preventivas ha dejado de ser una opción para convertirse en una necesidad imprescindible, que permita avanzar hacia entornos de trabajo más seguros y eficientes. Mirada retrospectiva Para entender mejor este momento de no retorno, hago una mirada retrospectiva, viajando a mis primeros años de profesión preventiva, en los que casi todo se hacía a mano: inspecciones e informes en papel, carpetas A-Z repletas de folios con documentos archivados (evaluaciones de riesgo, planes de emergencia, etc.). Era parte del día a día. Tengo muy presente aquellas jornadas interminables viendo a mis compañeros redactar actas de replanteo durante horas, escribiendo a mano textos repetitivos. Me llamaba la atención la cantidad de tiempo y energía invertida en tareas mecánicas, sin apenas valor añadido. Fue entonces cuando decidí cambiar el paso y “romper” con algunas costumbres. Empecé a automatizar esas tareas y a pasar del papel autocopiativo a crear plantillas en Word, que permitían estandarizar y agilizar el trabajo. Aquel pequeño gesto no pasó desapercibido. Compañeros, clientes y proveedores empezaron a comentar: “el nuevo y sus cosas”. Pero el impacto fue evidente: más rapidez, menos errores y una mejora significativa en la productividad. Más tiempo para visitar obra… Ese resultado confirmó algo importante: había un camino mucho más eficiente para gestionar la información. Posteriormente, en un salto profesional, tuve la ocasión de participar en el desarrollo inicial de una herramienta informática corporativa, capaz de digitalizar y conectar procesos preventivos de una manera más profunda y útil. Esa solución surgió de una “visión” y representó un punto de inflexión decisivo en la organización. Por un lado, permitió estandarizar tareas, asegurar la trazabilidad y transparencia de cada Del papel a la gestión digital, la evolución del software en seguridad laboral Rafael Mesía López Técnico SPM Redeia y especialista en riesgo eléctrico e innovación
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