/ Julio-Agosto 2025 8 protecciones auditiva, ocular y respiratoria Los filtros están marcados por color (figura 2) y tipo, y se clasifican en tres clases. Los filtros de clase 1 tienen una capacidad de retención menor en comparación con los de clase 3. De este modo, no se recomienda el uso de filtros de clase 1 o 2 (P1 y P2, respectivamente) para compuestos particulados cancerígenos. Los filtros, su embalaje o ambos deben contener un marcado que informe al usuario sobre algunas de sus características (figura 3). El organismo notificador es la entidad que ha comprobado, mediante ensayos en laboratorio, que los filtros cumplen las normas UNE-EN correspondientes. La eficacia de un EPR depende de la fuga del contaminante hacia su interior. Esta entrada puede producirse si el equipo no se ajusta completamente al rostro del usuario, a través de la válvula de exhalación (si esta existe) o debido a la penetración por el filtro. Un buen ajuste es fundamental para los EPR filtrantes de presión negativa. Trabajadores con barba o la presencia del sudor facial pueden afectar el sellado de mascarillas y máscaras, reduciendo así su eficacia de protección. El grado de la fuga hacia el interior de un EPR se expresa mediante el factor de protección nominal (FPN), que representa la relación entre el agente químico peligroso fuera del EPR y la cantidad en su interior. Este valor se obtiene mediante ensayos de laboratorio realizados conforme a diversas normas europeas. Sin embargo, dado que el FPN se obtiene exclusivamente en condiciones del laboratorio, no refleja necesariamente el nivel de protección real en el entorno de trabajo. Por ello, varias entidades europeas han determinado los llamados factores de protección asignados (FPA), que indican el nivel de protección que un usuario puede esperar obtener en condiciones reales. Figura 2. Códigos de color de los filtros y su significado. Figura 3. Marcado de los filtros con sus pictogramas. Figura 4. Ejemplo del marcado de un filtro.
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