Formación de Seguridad Laboral 202

calzado de seguridad En el ámbito de la salud laboral, el calzado de seguridad constituye un elemento relevante. Sin embargo, la importancia que se le otorga sigue siendo limitada, ya que persisten ciertos aspectos que frecuentemente no son tenidos en cuenta. Si bien la normativa exige su uso en múltiples sectores –desde la construcción hasta la industria alimentaria–, rara vez se profundiza en un aspecto esencial: no todos los pies son iguales. Este hecho, tan obvio como ignorado, debería ser un punto de partida clave para repensar la manera en que las empresas gestionan el suministro de calzado de seguridad a sus trabajadores. Estructuras anatómicas complejas Los pies son estructuras anatómicas complejas, formadas por 26 huesos, 33 articulaciones y más de 100 músculos, ligamentos y tendones. Soportan el peso del cuerpo, absorben impactos y nos permiten desplazarnos. Sin embargo, son también una de las zonas más propensas a sufrir patologías cuando no se cuidan adecuadamente. Según datos del Instituto Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo, recogidos en el Informe Anual de Accidentes de Trabajo en España de 2023, una parte significativa de los accidentes laborales se produce mientras los trabajadores se encuentran en movimiento: andando, corriendo, subiendo o bajando escaleras, o entrando y saliendo de un medio de transporte. Este tipo de situaciones representa más del 20% del total de accidentes registrados, lo que pone de manifiesto la vulnerabilidad de las extremidades inferiores, ya que muchos de estos incidentes afectan directa o indirectamente a los pies y podrían prevenirse o minimizarse con un calzado apropiado. La palabra “apropiado” cobra aquí especial relevancia. No se trata solo de que el zapato cumpla con las normativas de seguridad, sino de que sea adecuado para cada tipo de pie. Hay trabajadores con pies planos, otros con arcos pronunciados, algunos padecen juanetes, fascitis plantar, sudoración excesiva o incluso deformidades que requieren atención podológica específica. Ofrecer un modelo único de calzado, con la expectativa de que funcione igual para todos, es equivalente a entregar uniformes de talla única: un gesto que, lejos de ser equitativo, se vuelve contraproducente y, en algunos casos, perjudicial para la salud. En este sentido, las empresas tienen la responsabilidad –y también la oportunidad– de evolucionar hacia un modelo más inclusivo y preventivo. Una propuesta razonable sería ofrecer un catálogo La salud empieza por los pies: el papel crucial del calzado de seguridad en el entorno laboral Cristina Martínez Boix Podóloga y vocal del ICOPCV / Julio-Agosto 2025 41

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