/ Mayo-Junio 2025 28 30 aniversario revista FSL 30 años de Ley de PRL decisiones políticas basadas en consensos y acuerdos que no tienen que ver con la materia o que se usan como parte de enfrentamientos políticos. Revisión de la legislación La legislación de prevención debe tener una revisión por personal experto que analice dónde se están produciendo problemas a la hora de su implantación, dónde la legislación es de difícil aplicación, dónde no está suficientemente clara: por ejemplo, cuando deben aplicarse diferentes legislaciones. Por ejemplo, en un trabajo de mantenimiento de una línea eléctrica puede interpretarse que aplica “obras de construcción”, “subcontratación”, “recurso preventivo”, “RD protección frente riesgo eléctrico en todas sus facetas: trabajo sin tensión, en tensión en proximidad, maniobras verificaciones, ensayos”, “altura”, “equipos...”, incluso, ¿minería? No es bueno mercantilizar la prevención, pero la inversión en prevención ahorra costes, tanto a nivel empresarial como a nivel del sistema de salud y de la sociedad. Reducir la siniestralidad y conseguir que el trabajo no consuma a las personas o les haga perder la salud debe ser algo que no debiera formar parte de la batalla política, sindical o empresarial. He vivido la prevención estos 30 años y más, como trabajador, desde el mundo sindical, desde el mundo de los autónomos, desde la gestión de contratas, desde el aspecto técnico de PRL y desde la gestión de la PRL. Nos queda vivir los próximos cambios con la esperanza en los tres términos: seguridad, salud y bienestar. En esta materia deben tenerse en cuenta al personal experto en la materia y me consta que se está haciendo porque he tenido acceso a algunos de los borradores, pero el riesgo es no contemplar la opinión de los expertos y tomar estar. Esta tendencia presenta un futuro interesante que choca con modelos todavía existentes donde se sigue actuando, por lo que manda la ley y no buscando la integración de la prevención. Nos encontramos con empresas a dos ritmos: uno, cumplir la ley, y otro, hablar de bienestar, lo que puede generar un escenario complicado. O exigimos un cumplimiento real, se ponen medios, explicamos y facilitamos que todas las empresas trabajen de manera segura y todo su personal tenga unos conocimientos y una actitud priorizando el trabajo, o vamos a seguir hablando de dumping. Cambios en la ley Se prevén cambios en la ley que puedan adaptarse a los cambios sociales: género, capacidades diferenciadas, edad, cambio climático…, pero algunos de esos conceptos, aunque son reales, no están totalmente integrados en la sociedad, a veces, ni en el lenguaje. Lo peor que nos pudiera suceder es una revisión de la legalidad de prevención de riesgos laborales no consensuada e incluso enfrentada con la sociedad y con el mundo laboral. Debemos apostar por la experiencia de las buenas prácticas, por el intento de consenso, pero teniendo en cuenta que la prioridad es la seguridad, salud y bienestar laboral. Los futuros cambios legislativos deben ser en la línea de priorizar a las personas, de hacer entornos de trabajo seguros y saludables, donde las personas no sientan como una carga ir al trabajo, donde sus mentes y sus cuerpos pierdan salud solamente con pensar en ir al trabajo. Borrador de la Ley de PRL Congreso (octubre 1995). Borrador de la Ley de PRL Senado (junio 1995).
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