30 años de PRL en España Reportaje sanitarias de más de 630.000 horas de dedicación de sus especialistas en medicina y más de 2 millones de horas de sus profesionales técnicos en PRL. Desde un plano estadístico, en estos últimos 30 años −desde la publicación de la LPRL/RSP y la aparición de los SPA− se han reducido muy considerablemente los índices de accidentabilidad. Si en el año 2001 se produjeron 1,24 millones de accidentes con resultado de baja, de los cuales 1.487 mortales con una población activa de 15,8 millones de trabajadores, en el año 2012, con más de 17 millones de trabajadores, los accidentes se redujeron a la mitad (470.000) y los mortales a un tercio (475). En el año 2019, con 20 millones de trabajadores, los accidentes con baja se mantienen en unas líneas similares, 560.000, con 561 accidentes mortales. En lo que respecta al índice de incidencia, en el año 2019 se han producido 3.400 accidentes por cada 100 mil asalariados y en 2021 el número desciende hasta los 2.810 accidentes. En la actualidad el servicio de prevención ajeno se consolida como la modalidad preventiva más utilizada, presente en más de un 90% de las empresas de nuestro país. Externalización de servicios Uno de los factores que explican esta predominancia es que la externalización de servicios intensos en conocimiento está presente en cualquier esfera empresarial, desde el asesoramiento laboral o fiscal, consultorías de medioambiente, etc. y dicha dinámica –outsourcing– está creciendo en todo el mundo por las ventajas que supone ya que permite una mejor adaptación de las empresas a entornos cambiantes, centrarse en su proceso productivo y mejorar sistemas, como el de seguridad y salud, que son complejos y requieren de la interrelación de equipos multidisciplinares, inversión tecnología, etc. Desde la Confederación SPA ASPAANEPA consideramos que, tras 30 años, es precisa una reforma de la LPRL y del Reglamento de los Servicios de Prevención y que esta ha de centrarse en la necesaria adaptación de su contenido a las nuevas realidades sociolaborales y a la necesaria integración de la actividad preventiva en la empresa, todo ello, a través del abordaje coherente, justificado y técnico de su contenido. De esta manera estamos convencidos que la modalidad preventiva del servicio de prevención ajeno es primordial para garantizar la seguridad, salud y bienestar de las personas trabajadoras de nuestro país a través de sus recursos profesionales multidisciplinares y apostando por las nuevas tecnologías y la correcta interlocución con la empresa y trabajadores. / Mayo-Junio 2025 173
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