vestuario laboral da evaporación. Esto ayuda a regular la temperatura corporal del trabajador. Las prendas más avanzadas incorporan paneles de ventilación en zonas estratégicas como las axilas o la espalda, permitiendo un flujo de aire constante. Gracias a las nuevas fibras sintéticas, es posible conseguir resistencias mecánicas elevadas con gramajes muy inferiores a los del vestuario tradicional, reduciendo la fatiga física. Protección anticorte integrada Tradicionalmente, la protección de los brazos –la zona más expuesta al manipular bobinas y chapas– se confiaba a manguitos de protección independientes. Sin embargo, desde el punto de vista de la PRL, los manguitos presentan inconvenientes: se deslizan, aprietan, se olvidan o se pierden. La tendencia más innovadora en vestuario para el sector metal es la protección anticorte incorporada en la propia prenda. Hablamos de camisas, polos o chaquetas que integran en las mangas (y a menudo en la zona abdominal) un tejido técnico con niveles de protección al corte C, D o incluso F (según norma UNE-EN 388:2016). La ventaja preventiva: Al estar integrada, la protección siempre está ahí. Eliminamos el error humano de “olvidar ponerse los manguitos” para una tarea rápida. El operario está protegido desde que se viste en el vestuario hasta que finaliza su jornada. Durabilidad ante la abrasión y el aceite Aunque no haya riesgo térmico, las líneas de corte son entornos agresivos para los textiles. Las bobinas suelen venir aceitadas para prevenir la oxidación, y la manipulación de palets de madera y flejes metálicos provoca una abrasión constante. El tejido seleccionado, además de ser fresco y resistente al corte en los brazos, debe ofrecer una alta resistencia a la abrasión (Nivel 3 ó 4) en el resto del cuerpo. Conclusión: una inversión en bienestar y eficiencia En una planta de corte de acero donde la maquinaria es segura por diseño, la inversión en vestuario debe centrarse en el factor humano. Adoptar un vestuario que combine la gestión térmica avanzada (para combatir el calor) con la protección anticorte integrada en las mangas (para anular el riesgo de laceración) es una decisión importante. Se traduce en una plantilla más cómoda, menos fatigada y protegida de forma pasiva y constante contra el riesgo más prevalente en su puesto: el corte del acero. / Septiembre-Octubre 2026 65
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