Formación de Seguridad Laboral 208

PRL en la industria química normalmente utilizadas que nos permitan hacer las evaluaciones con base en “prompts”. Elaboración de informes técnicos (p. ej., de evaluaciones de riesgo específicas, como de exposición a agentes químicos, físicos, de ergonomía, riesgos psicosociales). Realización de procedimientos/instrucciones de trabajo con aspectos estandarizados como peligros, etapas, productos y herramientas involucradas, equipos de protección individual, actuaciones en caso de emergencia y aspectos medioambientales. También conocidos en inglés como “SOP” (“Standard Operating Procedure”). Informes de datos estadísticos con análisis de resultados e interpretación de tendencias. Pareceres, resúmenes y comparación de aspectos técnicos legales en PRL. Supervisión con cámaras del lugar de trabajo que el software de IA detecta incidencias (p. ej., colaboradores sin EPIs, caída de objetos, golpes de vehículos, ruidos de alarmas/anomalías). Preparación y seguimiento de actividades formativas Para este último ejemplo, me gustaría extenderme en un caso que creo puede ser buena práctica en actividades formativas. La IA nos ha permitido hacer llegar la actividad formativa a otro nivel de excelencia. Hemos simulado, en realidad virtual, un ambiente administrativo y un ambiente productivo de la industria química. Normalmente, a un colaborador, para aprender un nuevo proceso, se le asigna un mentor que le acompaña durante ese proceso y que también verifica que ese colaborador ha adquirido los conocimientos necesarios. Con esta actividad formativa, en este caso de permisos de trabajo (evaluaciones puntuales de riesgo), el colaborador asumía el papel protagonista por los diferentes avatares que representan los diferentes roles que se necesitan para elaborar el proceso del inicio hasta el final. La diferencia en esta formación es que el mentor era otro avatar, “Ramón”, que conducía los diferentes avatares de la persona formada por todo el proceso, aclarándole todas las dudas que iba teniendo el colaborador formado de una manera verbal o escrita. Al ser una formación en realidad virtual, el colaborador tiene la percepción del ambiente real de trabajo: utiliza los EPIs, las herramientas e interactúa con todo, similar a como lo hace en el día a día en una planta de la industria química. De esta manera, lo único que evitamos, si el colaborador hace algún paso del proceso de manera incorrecta, es la consecuencia de esa acción (p. ej., un accidente). Se estima que un 35% del grupo objetivo de la formación la ha completado en los 2 primeros días después de su lanzamiento. Una encuesta realizada a los primeros 100 colaboradores que han realizado la actividad formativa ha confirmado el elevado nivel de aceptación de este tipo de iniciativa y que se deben potenciar soluciones similares. La IA ha llegado para quedarse, también en PRL. El ritmo que ha evolucionado en tan poco tiempo puede llegar a asustar, pero su implantación es imparable. Fig. 2. Formación con realidad virtual y con soporte de inteligencia artificial. Al ser una formación en realidad virtual, el colaborador tiene la percepción del ambiente real de trabajo / Julio-Agosto 2026 17

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