/ Julio-Agosto 2026 14 PRL en la industria química representa el mismo riesgo un producto: Sólido Partículas Líquido Aerosol Vapor Gas Niebla Cada situación requiere una protección específica y unas prestaciones determinadas del vestuario. Tipos de protección química CAT III (cuadro 1). La normativa europea establece diferentes tipos de protección química CAT III según el nivel y tipo de exposición. Muchas veces no sabemos diferenciar entre una gran salpicadura, incluso presurizada, y una pequeña salpicadura reconocible en forma de gotas. Esta diferencia es fundamental para elegir correctamente el tipo de prenda. Los riesgos asociados pueden ser más críticos que el propio químico. En numerosos entornos industriales, el riesgo indirecto puede llegar a ser más grave que el propio agente químico. Factores como: Explosividad, Combustión, Volatilidad, Electricidad estática, deben ser considerados durante la evaluación del riesgo y la selección del vestuario. Protección en zonas ATEX (cuadro 2). Se entiende por atmósfera explosiva la mezcla con el aire, en condiciones atmosféricas, de sustancias inflamables en forma de gases, vapores, nieblas o polvos que, tras una ignición, permiten la propagación de la combustión. Riesgo térmico asociado (cuadro 3). En determinadas operaciones, el vestuario químico también debe soportar riesgos térmicos asociados. La importancia del rendimiento mecánico Una excelente barrera química solo es válida si permanece intacta durante toda la tarea. Por ello, es imprescindible determinar los requisitos de rendimiento mecánico de la prenda: Resistencia a la tracción Resistencia a la abrasión Resistencia al desgarro Integridad de las costuras Entre otros… Cuadro 2. Cuadro 3. Se entiende por atmósfera explosiva la mezcla con el aire, en condiciones atmosféricas, de sustancias inflamables
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