herramientas Además, no es lo mismo un vehículo antiguo que uno nuevo. Por lo tanto, se debe acotar al máximo la posibilidad de improvisación. Para ello se debe disponer de un carrito completo con todo tipo de herramientas, desde las más básicas como martillos de goma, tuercas y llaves, hasta algunas más complejas como multímetros o destornilladores específicos. Esto evitará que ante situaciones adversas sobrevenidas se deba emplear la imaginación para solucionar el problema: el trabajador dispondrá de herramientas capaces y homologadas para tal fin. Por otro lado, las herramientas deben disponer de elementos que no pongan en riesgo al propio trabajador. Para ello, lo más importante es que cuenten con un mantenimiento que las conserve en buen estado. Asimismo, los mangos deben disponer de formas ergonómicas que garanticen no solo la comodidad en el momento de agarrarlo, sino que eviten el deslizamiento del mismo y se pueda mantener sujeto con total firmeza. También es importante que el material del que están fabricados sea el adecuado para cada tarea. Hoy en día, los vehículos eléctricos e híbridos enchufables son cada vez más numerosos. La tensión eléctrica puede poner en serios problemas a nuestros compañeros. En estos casos, es imprescindible disponer de herramientas y equipos aislados, que juntamente con unos equipos de protección individuales dieléctricos mantendrán a salvo la integridad de los trabajadores. Cultura preventiva De nada sirve tener las mejores herramientas, las más caras del mercado y las más desarrolladas si el trabajador comete negligencias. Por ello, en primer lugar, debemos informar adecuadamente. Para esto, lo mejor es contar con procedimientos de cada operativa donde se explique paso a paso cómo se debe realizar cada acción, poniendo énfasis en las medidas de seguridad. Por supuesto, la formación teórica y práctica ayudará con ejemplos y entornos seguros a cómo llevar a cabo cada acción; los errores a menudo enseñan más que los aciertos, y una formación práctica es un espacio ideal y controlado donde poder cometer tantos errores como sean necesarios para aprender la técnica y adquirir la destreza deseada. Finalmente, es de vital importancia que el trabajador actúe de manera segura porque entiende que es por su bien, y no solo porque así lo requiere la empresa. Esta parte es quizás la más complicada. Se trata de un proceso lento, pero si se trabaja con una buena base, haciendo partícipe a toda la plantilla, puede dar los mejores resultados. Es muy importante que se comprenda que la prevención la hacemos todos, y que la prevención empieza en cada una de las acciones que lleva a cabo cada uno de los empleados. / Mayo-Junio 2026 79
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