Formación de Seguridad Laboral 207

prl en trabajos de altura y construcción - 87 dB(A): nivel máximo de exposición diaria permitido en 8 horas. - 140 dB(C): considerado “nivel pico”, no superar en ninguna circunstancia. La reducción de los riesgos derivados de la exposición al ruido se basa en los principios de la acción preventiva que establece el art. 15 de la Ley de PRL 31/95, con especial consideración a las principales medidas preventivas: - Control en la fuente: encapsular/aislar equipos, sustituir maquinaria por modelos más silenciosos, mantenimiento preventivo periódico… - Control en el medio: instalar barreras acústicas, señalizar zonas ruidosas, rotación de tareas... - Protección auditiva: tapones, orejeras, cascos acústicos… Siendo realistas, actuar sobre la fuente o el medio son medidas difíciles de implementar en construcción naval (en un área pueden concurrir distintas actividades), resultando esencial enfocar los esfuerzos en asegurar un uso correcto de la protección auditiva, proporcionar formación adecuada y una correcta coordinación de trabajos. En las distintas áreas del astillero (talleres, gradas, diques, buque nuevo/en reparación...), se puede superar con creces los niveles de 85 dB(A) establecidos por normativa, lo que hace obligatorio adoptar medidas preventivas. Los protectores auditivos son EPI diseñados para reducir el nivel de ruido y evitar daños al oído. Seleccionar el protector adecuado es crucial para preservar la salud y la seguridad de los trabajadores. La elección del tipo de protección auditiva dependerá de diversos factores (comodidad, nivel de protección...) acordes a las tareas a realizar, garantizando así la máxima eficacia y el cumplimiento de la normativa vigente. Existen diferentes tipos según su diseño o modo de colocación: - Orejeras: cubren completamente el pabellón auricular, siendo eficaces contra el ruido en diferentes entornos laborales. - Tapones auditivos: se ajustan al canal auditivo. Pueden ser moldeables, premoldeables, personalizados o llevar arnés, así como reutilizables o desechables (un solo uso). En construcción naval, se recomienda usar premoldeados; se introducen directamente en el canal auditivo, evitando manipulación previa, reduciendo el riesgo de introducir suciedad. - Protectores integrados en cascos: ideales para trabajos con riesgo combinado (impactos y ruido). La construcción naval presenta retos únicos en materia de exposición al ruido. Cumplir con la normativa de protección auditiva, no solo es una obligación legal, sino también una muestra de compromiso con la salud y seguridad a largo plazo. El ruido excesivo es un enemigo silencioso capaz de provocar daños irreparables (hipoacusia, acúfenos, estrés...), que a menudo pasan desapercibidos hasta sumarse a la pérdida auditiva por la edad; quizás por eso le damos menos importancia a la hora de prevenirlo. La prevención es clave, ya que el daño auditivo es irreversible, no puede curarse, solo puede evitarse. “Nada ocurre por casualidad, todo tiene una causa”. Imagen generada por IA Imagen generada por IA / Mayo-Junio 2026 57

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