Formación de Seguridad Laboral 207

/ Mayo-Junio 2026 44 actualidad Se calcula que unos 2 millones de personas trabajan por turnos en España. A nivel europeo, serían en torno al 20% de los profesionales en activo. Más allá de sus efectos en la alteración del sueño, el cansancio, la vida familiar o social, la turnicidad tiene un coste biológico y un impacto en la salud física, mental y emocional en las personas que merece atención y estudio. Con este fin se celebró el pasado mes de mayo la I Jornada sobre el Impacto del Trabajo a Turnos, organizada por la Asociación Profesional de Controladores de Tránsito Aéreo (APROCTA), el Sindicato Español de Pilotos de Líneas Aéreas (Sepla), el Sindicato Español de Maquinistas Ferroviarios (SEMAF), el Colegio de Oficiales de la Marina Mercante (COMME), la Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC), el Ilustre Colegio Oficial de Médicos de Madrid (ICOMEM) y el Col·legi Oficial de Metges de Barcelona (COMB). El evento, celebrado en la sede de la Agencia Estatal de Seguridad Aérea (AESA), ha reunido a expertos, representantes institucionales y profesionales de sectores esenciales que comparten la característica del trabajo por turnos, como el transporte, la sanidad o la seguridad. Durante la inauguración, Montserrat Mestres, directora de AESA, destacó que, en aviación, son muchos los profesionales que trabajan a turnos, y la gestión de la fatiga es un “elemento crítico del sistema con una relación directa con la seguridad operacional”. La jornada contó con la participación de Diego García-Borreguero, director del Instituto de Investigaciones del Sueño, quien aseguró que el “trastorno por trabajo a turnos” es algo real, con evidencias científicas, que está definido oficialmente y podría ser considerado como una enfermedad profesional. “Al trabajar por turnos, dormimos en un contexto fisiológico que produce un sueño de peor calidad, menos profundo y con despertares frecuentes, lo que hace que nuestro cerebro no se recupere adecuadamente y no estemos lo suficientemente preparados para el máximo rendimiento, teniendo mayor propensión a cometer errores en nuestro desempeño profesional”, explicó el experto. El trabajador a turnos tiene menor esperanza de vida El doctor García-Borreguero aseguró que “el índice de morbilidad de un trabajador a turnos a los 50 años es el mismo que el de otro trabajador sin turnos de 65 años, por lo que su esperanza de vida es menor”. Añadió que estos trabajadores tienen un 65% más de probabilidades de tener deterioro cognitivo, siete veces más posibilidades de padecer hipertensión arterial o cuatro veces más probabilidades de desarrollar una enfermedad coronaria. Asimismo, afirmó que las probabilidades de sufrir un ictus isquémico aumentan un 4% por cada cinco años trabajando por turnos. Y que es también un factor de riesgo para padecer cáncer: un 20-50% más de probabilidades de tener un cáncer de mama, un 25-35% más para el de próstata y un 11-25% más para el colo-rectal. Por su parte, Juan Francisco DíazMorales, catedrático de Psicología Diferencial de la Universidad Complutense de Madrid, incidió en que la fatiga y la desincronización circadiana afectan a las disrupciones cognitivas, al sistema físico, al afectivo y a la calidad del rendiUna jornada analiza el coste biológico y el impacto en la salud física, mental y emocional del trabajo a turnos De izda. a dcha.: Ángel González, Juan Francisco Díaz-Morales, Diego García-Borreguero y Germán de Melo.

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