Formación de Seguridad Laboral 206

protección ocular, auditiva y respiratoria Estas últimas suelen requerir usar otro tipo de EPIs adicionalmente, ya que no protegen otras partes de la cabeza. Las máscaras reutilizables se usan con filtros respiratorios, que son dispositivos diseñados para purificar el aire que respiramos, eliminando partículas, gases o vapores nocivos antes de que ingresen a nuestros pulmones, protegiendo de esta manera nuestra salud. Es por ello que, una vez elegido el tipo de máscara, llega el momento de elegir el filtro adecuado. Existen dos grandes categorías de filtros: Filtros para partículas sólidas y líquidas. Filtros que absorben gases y vapores. Pero también podemos encontrar: Filtros combinados: Combinan la acción de los filtros para partículas y aerosoles. Los filtros para partículas se identifican con la letra “P” y se dividen en tres niveles de eficiencia: P1. Partículas no tóxicas y baja concentración. P2. Partículas de toxicidad moderada (polvo de madera, metal, plásticos no PVC, nieblas de aceite o fibras sintéticas). P3. Partículas que pueden resultar altamente tóxicas (metales pesados, maderas duras, polvo de freno, sustancias radiactivas y patógenos). Utilizados en una máscara completa, siempre tendrán mayor eficacia. Los filtros para proteger frente a gases y vapores contienen carbón activo tratado de distintas maneras, para filtrar los diferentes contaminantes que pueden existir en diferentes entornos de trabajo. Se clasifican según el tipo de sustancia de la que nos protegen y se identifican principalmente con las letras “A”, “B”, “E”, “K”: “A”: gases y vapores orgánicos. “A”: compuestos con punto de ebullición superior a 65º C. “AX”: compuestos con punto de ebullición inferior a 65º C. “B”: gases y vapores inorgánicos. “E”: ácidos. “K”: amoníaco y derivados. También podemos encontrar filtros combinados como los “SX” que brindan protección contra partículas, gases y vapores como los “NO” (gases nitrosos) o “Hg” (vapor de mercurio). Para facilitar la identificación de los filtros de las mascarillas, se suele emplear un código de colores según el tipo de protección que ofrecen a los trabajadores en los distintos entornos y dependiendo del tipo de agente contaminante. Por último, nos quedaría comentar cada cuánto es recomendable cambiar estos filtros. Uno de los errores más habituales que encontramos es cambiar el filtro cuando comienza a costar respirar más de lo habitual y se empieza a percibir el olor o sabor contaminante, pero si esto ocurre, significa que ya está afectando negativamente a nuestra salud. Lo más adecuado es seguir las recomendaciones del fabricante, teniendo siempre en cuenta los niveles y el tiempo de exposición del trabajador. La recomendación más habitual oscila entre 4 y 8 horas de uso continuo, aunque también existen filtros que pueden brindar protección durante más horas. Como podemos ver, elegir un EPI adecuado no es tan sencillo como pudiera parecer; es por ello recomendable asesoraros adecuadamente antes de tomar una decisión, y verificar que los EPIs que utilicéis estén convenientemente certificados por un organismo europeo notificado. Para facilitar la identificación de los filtros de las mascarillas, se suele emplear un código de colores según el tipo de protección que ofrecen a los trabajadores / Marzo-Abril 2026 93

RkJQdWJsaXNoZXIy MTI4MzQz