Formación de Seguridad Laboral 206

/ Marzo-Abril 2026 42 prl en zonas atex La presencia de atmósferas explosivas (ATEX) en sectores como la industria química, farmacéutica, logística de combustibles, alimentación o tratamiento de residuos exige una atención específica a la electricidad estática, una fuente de ignición a menudo infravalorada. La electricidad estática es la acumulación de carga eléctrica en la superficie de un material. Se produce cuando existe un desequilibrio entre protones y electrones, normalmente debido al rozamiento o separación y contacto repetido entre dos materiales con distinta conductividad. Esto puede ocurrir, por ejemplo, al verter líquidos en un recipiente, retirar un film plástico o por el mero hecho de caminar sobre un suelo aislante. Aunque hablemos de “electricidad”, no se trata de un flujo continuo, sino de una carga acumulada que puede descargarse bruscamente en forma de chispa electrostática, teniendo esta energía suficiente como para inflamar la mayoría de las mezclas inflamables. El Real Decreto 681/2003 establece la obligación empresarial de evitar eficazmente la ignición de atmósferas explosivas derivada de la acumulación de cargas electrostáticas. Concretamente el punto 2.3 del Anexo II indica que “se deberá proveer a los trabajadores de calzado antiestático y ropa de trabajo adecuada hecha de materiales que no den lugar a descargas electrostáticas que puedan causar la ignición de atmósferas explosivas”. La Guía Técnica del INSST para la aplicación del RD 681/2003 dedica el apéndice 5 a este aspecto, señalando expresamente que el personal que trabaje en zonas con riesgo ATEX debe emplear calzado y ropa con propiedades electrostáticas adecuadas, evitando prendas aislantes o que favorezcan la acumulación de carga. Estas son las referencias normativas que existen, pero hay una referencia técnica clave para proteger de descargas de estática los emplazamientos ATEX, la norma UNE-CLC TR 60079 32 1. Dicha norma constituye la referencia técnica más completa para entender los procesos de generación y descargas electrostáticas y es el documento básico para establecer las medidas preventivas necesarias en estos entornos. El cuerpo humano se comporta como conductor que, si queda aislado de tierra, puede acumular carga estática y provocar una descarga brusca que con facilidad puede alcanzar energías superiores a los 10 mJ. Para evitar que esto ocurra, es necesario un estudio detallado del entorno y EPIs utilizados. Los criterios a tener en cuenta son: Calzado disipativo: resistencia entre 100 kΩ y 1 GΩ. El límite superior es lo suficientemente bajo como para evitar la acumulación de carga electrostática en la mayoría de las situaciones, y el límite inferior ofrece cierta protección en caso de contacto eléctrico accidental. Por tanto, es el calzado ideal para trabajos en entorEquipos de protección individual en zonas ATEX, criterios normativos y referencias técnicas Juan Manuel Cano Galdón Técnico de Prevención en FREMAP El Real Decreto 681/2003 establece la obligación empresarial de evitar eficazmente la ignición de atmósferas explosivas derivada de la acumulación de cargas electrostáticas

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