/ Marzo-Abril 2026 30 prl frente a altas temperaturas El piloto desarrollado durante el pasado verano demuestra que anticiparse a la deshidratación con medidas personalizadas mejora el bienestar, la recuperación y la seguridad de la plantilla, más allá del cumplimiento normativo. Durante la pasada campaña de verano, Semillas Fitó dio un paso relevante en la evolución de la prevención de riesgos laborales en entornos expuestos al calor. En sus invernaderos del Maresme, en Sant Andreu de Llavaneras, la compañía puso en marcha, de la mano de Sweanty, un primer piloto orientado a abordar el riesgo de estrés térmico por calor desde una visión preventiva avanzada: no esperar a que aparezca el daño, sino intervenir de forma anticipada sobre la deshidratación. Este enfoque cobra valor porque el estrés térmico por calor constituye un riesgo laboral creciente, asociado a fatiga, mareos, cefaleas, pérdida de rendimiento, errores humanos y mayor probabilidad de accidente. Frente a las medidas convencionales como pausas, sombra, adaptación horaria o protección solar, Sweanty añade una capa de prevención basada en la medición objetiva e individualizada del riesgo. La solución aplicada en 20 trabajadores permitió medir de forma no invasiva la pérdida de líquidos y electrolitos durante la jornada, estimar el riesgo individual por calor y traducir esos datos en planes de hidratación personalizados, acompañados de formación e implementación práctica. Desde la óptica preventiva, aportó identificación temprana del riesgo, trazabilidad y capacidad de intervención adaptada e inmediata a la actividad real de cada trabajador. La decisión de Semillas Fitó destaca precisamente por su carácter innovador. Apostar por este tipo de medidas no obligatorias por ley refleja una visión madura de la PRL: entender que la protección eficaz de la salud no debe activarse solo cuando el peligro se manifiesta de forma aguda, sino sostenerse mediante acciones continuas, personalizadas y centradas en el trabajador. Esa cultura preventiva avanzada no solo protege, también transmite compromiso y responsabilidad empresarial. Los resultados del piloto refuerzan esa lectura. Tras la aplicación de la solución de Sweanty y el seguimiento de los planes de hidratación personalizados, el 78% de la plantilla reportó una mejoría o la desaparición de síntomas como mareos y dolor de cabeza. Además, un 83% terminó las jornadas con más energía, bienestar y mejor recuperación. El piloto registró una alta aceptación del personal. En un escenario climático cada vez más exigente, la experiencia entre Semillas Fitó y Sweanty apunta una dirección clara para la PRL del futuro: combinar evidencia, personalización y sensibilización para proteger mejor la salud laboral. Semillas Fitó impulsa con Sweanty una prevención térmica más avanzada en sus invernaderos del Maresme
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