Formación de Seguridad Laboral 206

prl frente a altas temperaturas tos de vista el impacto que el cambio climático tiene sobre la salud. Apoya el análisis, diagnóstico, evaluación y seguimiento de los efectos de la emergencia climática en la salud, además de que proporciona apoyo científico y técnico a las administraciones públicas Efectos sobre la salud Las altas temperaturas tienen efectos graves sobre la salud, que pueden ir desde la insolación, pasando por los calambres, mareos, deshidratación, golpes de calor e incluso, en algunos casos, el fallecimiento. Existen factores personales, como la edad, el estado físico o incluso enfermedades previas, que pueden aumentar la vulnerabilidad de ciertos trabajadores. Para controlar estos riesgos, se pueden implantar medidas preventivas, como automatizar procesos, limitar el esfuerzo físico, proporcionar ropa adecuada o realizar evaluaciones periódicas del riesgo térmico. En este sentido, desde los departamentos de PRL deben trabajar en medidas preventivas que mitiguen el riesgo térmico, ya que es un aspecto importante en el que no se debe escatimar la inversión en recursos y formación. Otro aspecto a destacar es el trabajo que realiza la Inspección de Trabajo para abordar los riesgos asociados a la exposición a elevadas temperaturas. Además de su labor de vigilancia, también llevan a cabo acciones de información y sensibilización para ayudar a las empresas a comprender y cumplir mejor con la normativa. Tendencia actual Es una realidad que los veranos son cada vez más largos e intensos en cuanto a temperaturas. Por ello, se debe trabajar en la implementación de protocolos de prevención cada vez más completos, en los que se analice el riesgo y se recojan además medidas efectivas que permitan la realización de trabajos sin que el trabajador esté expuesto de una manera innecesaria. En zonas con temperaturas altas en verano, la emisión de alertas rojas por este fenómeno empieza a ser algo no tan excepcional. El urbanismo actual no contribuye a reducir las altas temperaturas; es más, el efecto “isla de calor” hace que las temperaturas en áreas urbanas sean más elevadas que en las zonas rurales. Existen factores que hacen que se pueda intensificar este fenómeno, como es la configuración de la ciudad, su morfología, la cantidad de vegetación o los materiales de las superficies urbanizadas (asfalto y hormigón). Los gobiernos están cada vez más concienciados con este problema y con las consecuencias que ello supone, como son las afecciones a la salud de los trabajadores o las pérdidas de horas de trabajo, y es por ello, que algunas ciudades españolas ya han comenzado a tomar medidas al respecto. Se está trabajando, por ejemplo, en transformar solares abandonados en zonas verdes en los barrios más vulnerables, crear azoteas frescas, aplicar criterios bioclimáticos en el diseño de los espacios abiertos o fomentar el teletrabajo para los empleados públicos durante las olas de calor extremas. El constante aumento de las temperaturas y las olas de calor asociadas, como consecuencia probable del cambio climático, ha llevado a considerar este riesgo como algo real / Marzo-Abril 2026 19

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