artículo técnico Electrohipersensibilidad Se caracteriza por síntomas asociados a la exposición a campos electromagnéticos (CEM). Aunque no existe consenso científico pleno sobre su etiología, se reconoce su impacto incapacitante en ciertas personas, que también deben considerarse trabajadores especialmente sensibles. La normativa vigente –en particular el RD299/2016– se basa en límites asociados a efectos térmicos y parámetros físicos objetivos, criterios que no resultan suficientes para proteger adecuadamente a las personas electrosensibles, cuya sintomatología puede aparecer con niveles muy inferiores a los umbrales legales. Por ello, la prevención requiere una aproximación ampliada que incluya medidas de prevención primaria como el rediseño de espacios de trabajo, la reducción de emisores, el uso de cableado frente a conexiones inalámbricas, la elección de equipos con menor emisión, la señalización adecuada, la creación de zonas de baja exposición y el teletrabajo cuando sea viable. La prevención secundaria debe orientarse a la identificación precoz de síntomas, al análisis de patrones de exposición y a la intervención rápida ante posibles agravantes. En el plano adaptativo, pueden ser necesarias la reorganización de tareas, la reubicación en espacios de baja exposición, la limitación de dispositivos cercanos y otros ajustes razonables según la respuesta clínica del trabajador. La vigilancia de la salud debe ser continua, multidisciplinaria y específica, ampliando el alcance del RD299/2016 mediante la actualización de la historia clínica y la valoración funcional. Los criterios de aptitud laboral siguen un modelo similar al planteado para la SQM. Conclusiones 1. SQM y EHS requieren un enfoque organizativo global que involucre a toda la estructura empresarial. La eficacia de las medidas preventivas dependerá de la cultura de seguridad, la comprensión y el respeto del colectivo laboral hacia la persona afectada. 2. Existe una gran limitación de la legislación vigente. 3. La SQM como la EHS son enfermedades emergentes relacionadas con cambios ambientales, y su adecuada gestión exige estrecha colaboración entre técnicos de prevención, médicos del trabajo y empresas. 4. La detección precoz, la evitación de la exposición, la adaptación de puestos y el reconocimiento del trabajador especialmente sensible son pilares esenciales para mejorar la calidad de vida y mantener la capacidad laboral de las personas afectadas. Libro digital: https://confesq.org/wp-content/ uploads/2025/12/Libro-Verde-Adaptacion-del-puesto-de-trabajo-para-personas-con-Sensibilidad-Quimica-Multipley-o-Electrohipersensibilidad_Version_Digital_Baja_2025_Actualizado.pdf Autores del artículo. José Molina Cabildo es doctor en Medicina UCLM, especialista en Medicina de Familia y del Trabajo. Coordinador del Servicio de PRL del HGUCR. Máster en Gestión y Administración de Servicios Sanitarios. Máster Internacional de Seguridad e Higiene Laboral. Profesor asociado de la Facultad de Medicina (UCLM). Representative to the Specialist Section of Occupational Medicine of the European Union of Medical Specialist. María López Matallana y Rocío Aparicio han coordinado este libro para CONFESQ (Coalición Nacional de Entidades de Fibromialgia, Síndrome de fatiga crónica, SQM y EHS). La SQM se define como un síndrome con síntomas diversos desencadenados por agentes químicos habituales / Enero-Febrero 2026 111
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