artículo técnico raciones, Compras y Mantenimiento e Infraestructuras, en todas las iniciativas o novedades que afecten a la seguridad: nuevos procedimientos de seguridad, adquisición de equipos de trabajo, compra de productos químicos u organización del trabajo. Desde el SPM conocemos el trabajo y la operativa, pero siempre serán las personas que lo viven en el día a día quienes más nos puedan ayudar a pulir detalles que se nos escapen. Presencia, que no presencialidad Otro pilar bajo mi punto de vista es la PRESENCIA, no confundir con la presencialidad. Este concepto puede parecer la antítesis de la INTEGRACIÓN, pero deben ser complementarios. Igual que debe existir una integración efectiva, y que todas las personas conozcan y cumplan sus funciones preventivas, también es imprescindible la presencia del servicio de prevención en el lugar donde se pueden materializar los accidentes. En entornos de mucha dispersión, será obligatorio organizar un plan de visitas anual, estableciendo prioridades y definiendo con exactitud los ítems a revisar, de forma que optimicemos los recursos de que disponemos. Un ejemplo de complementariedad es que, además de realizar una visita el técnico de prevención al centro de trabajo posteriormente sea el personal del propio centro quien realice un “check” preventivo pasado un tiempo. La prevención puede ser aburrida: sólo nos gusta a los prevencionistas, al resto de los mortales les suena a tostón, y tienen poco interés en ella, excepto cuando ocurre un accidente. Es decir, la COMUNICACIÓN es clave para hacer llegar nuestro mensaje al público objetivo. No se trata de que el técnico de prevención sea un “showman”, pero es importante adaptar el mensaje a los receptores y hacer campañas periódicas centradas en temas preventivos concretos, o aprovechar las reuniones de los equipos de Operaciones, donde vamos a tener a todos los líderes reunidos, para hacer charlas de sensibilización en puntos que consideremos claves. Por ir un paso más allá, una buena opción es buscar alguna empresa o profesional externo especialista en esta materia, que nos ayude a diseñar un plan de comunicación específico de seguridad y salud. Identificación de riesgos El último pilar es la VERIFICACIÓN. De nada sirve identificar riesgos, causas de accidentes, incidencias que puedan suponer un peligro, y proponer medidas al respecto, si luego todo queda en papel mojado. En este punto la digitalización es clave, imprescindible disponer de un sistema que no sólo permita hacer un seguimiento ágil del estado de estos puntos, sino que además permita compartirlo con las personas implicadas en su resolución, lo que a su vez contribuye a que asuman sus responsabilidades en seguridad de forma natural. Todo lo anterior, llevado a cabo con orden y planificación, y con los recursos necesarios, llevará inexorablemente a un entorno de trabajo seguro y saludable, donde ambas partes ganen: las personas y la empresa. / Enero-Febrero 2026 109
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