Formación de Seguridad Laboral 204

actualidad El Observatorio de Bienestar Digital-Laboral, impulsado por Fraternidad-Muprespa y la Fundación Personas y Empresas (AUREN), presentó el pasado 15 de diciembre su primer informe sobre el impacto de la digitalización en la salud y el bienestar de las personas trabajadoras en la sede del Instituto Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo. El estudio, basado en una encuesta a 565 profesionales de más de 400 empresas, y en dos “focus groups” con expertos en prevención y responsables de salud laboral, ofrece una completa radiografía sobre hábitos digitales en el trabajo y sus consecuencias. Hiperconexión y riesgos psicosociales El informe del Observatorio de Bienestar Digital-Laboral revela una realidad marcada por la hiperconexión y la presión constante de la inmediatez. Más de ocho de cada diez profesionales dedican al menos el 75% de su jornada a tareas digitales, lo que refleja una carga tecnológica muy elevada y una dependencia casi absoluta de las pantallas. Las personas encuestadas trasladan que, en la cultura laboral actual, responder rápido se ha convertido en norma: tres de cada cuatro trabajadores reconocen sentir presión por contestar mensajes y correos de forma inmediata, incluso fuera del horario laboral, lo que dificulta las fronteras entre vida personal y profesional. La multitarea aparece como otro rasgo dominante: un 80% de los encuestados admite que realiza varias funciones simultáneamente. Según las conclusiones de los participantes en los “focus groups”, es algo que “degrada la calidad del trabajo, aumenta la fatiga mental y eleva el riesgo de error”. A ello se suma el uso extendido de canales informales como el WhatsApp laboral, que hace permeables las esferas laboral y personal y prolonga la jornada de manera informal. En cuanto a salud digital, predominan las prácticas de desconexión pasiva, es decir, seguir consumiendo pantallas, frente a la recuperación activa mediante deporte, ocio consciente o relaciones sociales presenciales. Además, la formación digital se percibe insuficiente: más del 40% considera escasa la capacitación recibida. El estudio también pone de relieve brechas significativas. Por un lado, la de género: las mujeres reportan mayor exposición a riesgos psicosociales derivados del doble rol, laboral y familiar, sintiendo presión añadida por demostrar eficacia y disponibilidad. Por otro, la generacional: mientras los trabajadores más jóvenes defienden con más firmeza su espacio personal y muestran menor tolerancia a la hiperconexión, los mayores mantienen hábitos de disponibilidad continua. La sobrecarga de reuniones digitales emerge como un factor adicional de desgaste, y es descrito como una fuente de fatiga que afecta la cohesión de los equipos. Medidas estratégicas para una cultura digital saludable El informe subraya que el bienestar digital no depende solo de protocolos escritos, sino de una cultura organizacional comprometida. La contradicción entre normas y prácticas reales es uno de los principales retos detectados. El observatorio plantea un conjunto de diez medidas que buscan transformar la cultura digital laboral. Se propone además la creación de protocolos de “conducta digital” que comprometan especialmente a los directivos, para combatir la inmediatez, la disponibilidad constante y el llamado “onlineismo”. Primer informe del Observatorio de Bienestar Digital-Laboral Foto de familia de la jornada de presentación del Primer informe del Observatorio de Bienestar Digital-Laboral. / Noviembre-Diciembre 2025 45

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