vestuario laboral la más eficiente para el bienestar en el interior de la nave. Estas características de trabajo son, principalmente, las que dificultan el cumplimiento de lo definido en el ANEXO III del RD 486/97 sobre condiciones de seguridad y salud en los lugares de trabajo, que establece que la temperatura de los locales en los que se realicen trabajos ligeros estará comprendida entre 14 y 25 ºC. Aunque el punto 4 de este anexo dispone que en la aplicación de estos márgenes de temperatura se deben tener en cuenta las limitaciones relacionadas con las características particulares de lugar de trabajo, de los procesos y del clima de la zona, la propia norma recuerda que el compromiso debe ser que las condiciones ambientales del trabajo no supongan una incomodidad ni afectación para la salud de los trabajadores. Soluciones eficaces Una vez definido el contexto es sencillo comprender entonces el peso específico que adquiere el vestuario laboral en el sector de la ITV en lo relacionado con las temperaturas de trabajo. Ante este panorama la uniformidad ha tenido que adaptarse para ofrecer a los trabajadores soluciones eficaces que reduzcan el “disconfort” térmico y cualquier problema relacionado con las temperaturas en el lugar de trabajo, tanto por frío como por calor. Con el objetivo de seguir mejorando las condiciones de trabajo no basta con ropa adaptada a las temperaturas, aquella debe resolver también un aspecto a veces subestimado, el confort de las prendas, poniendo en valor la ergonomía en el puesto de trabajo. En ese sentido, los fabricantes especializados han avanzado mucho en soluciones de diseño anatómico, materiales ligeros y tejidos de alta transpirabilidad (paneles de malla, microfibras que evacúan el sudor, etc.) que evitan la acumulación de humedad y calor en el cuerpo, a la vez que favorecen los movimientos, posturas y ergonomía en general. En el sector de ITV, que tiene sus particularidades propias tal y como hemos visto, el vestuario laboral no puede entenderse como un simple uniforme corporativo. Se trata de una herramienta de prevención clave que debe ser seleccionada, suministrada y gestionada con el mismo rigor que cualquier otro EPI. Debe ser una prioridad para las empresas de este sector integrar la gestión de la uniformidad en el conjunto de las acciones preventivas, desarrollando una correcta política de vestuario laboral que, además de favorecer la reducción de la siniestralidad laboral, facilite el cumplimiento normativo y ofrezca una imagen corporativa apropiada al importante servicio social que ofrecen las empresas de ITV. / Septiembre-Octubre 2025 47
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