vestuario laboral EN ISO 13688:2013 (la versión actualizada), que establece los requisitos básicos para la ropa de protección, garantizando que los tejidos y materiales utilizados sean adecuados para su función y que la prenda sea cómoda y duradera. Estas normativas aseguran que la ropa de protección no solo sea efectiva en su función, sino que también sea segura para el usuario, duradera y adecuada para las condiciones laborales específicas. EN ISO 13688: tejido técnico para ropa de protección. La norma EN ISO 13688 es fundamental en el diseño y fabricación de ropa de protección técnica. Establece requisitos relacionados con la ergonomía, resistencia a la abrasión, resistencia a la tracción, resistencia a los desgarros, resistencia a los líquidos y permeabilidad, entre otros aspectos. Además, contempla la compatibilidad con otros equipos de protección, la facilidad de limpieza y mantenimiento, y la comodidad del usuario. El tejido técnico, según esta norma, debe ser resistente a las condiciones del entorno laboral, flexible para permitir libertad de movimiento y transpirable para evitar la acumulación de humedad y calor. La selección de tejidos que cumplen con estos requisitos garantiza que la ropa de protección sea efectiva y confortable, fomentando su uso correcto y constante. Requisitos y obligaciones de las empresas y Administraciones públicas. Las empresas tienen la responsabilidad de evaluar los riesgos presentes en sus instalaciones y determinar qué tipo de vestuario laboral es necesario. Esto implica: Realizar una evaluación de riesgos para identificar los peligros específicos a los que están expuestos los empleados. Seleccionar prendas y equipos de protección que cumplan con las normativas, especialmente con la EN ISO 13688 y el Real Decreto 773/1997. Proporcionar formación a los trabajadores sobre el uso correcto, mantenimiento y almacenamiento del vestuario. Garantizar la disponibilidad y sustitución periódica del vestuario, en caso de desgaste o deterioro. Fomentar una cultura de prevención, donde el uso del vestuario sea una práctica habitual y valorada por todos. Por su parte, los empleados deben usar el vestuario de manera adecuada en todo momento, reportar cualquier daño o desgaste y seguir las instrucciones de mantenimiento y limpieza. Buenas prácticas en el uso del vestuario laboral. Para maximizar la protección y durabilidad del vestuario laboral, las empresas, las administraciones públicas y empleados deben seguir algunas recomendaciones clave: Elegir prendas certificadas que cumplan con las normativas internacionales y nacionales, como la EN ISO 13688 y el Real Decreto 773/1997. Capacitar al personal en la correcta utilización, ajuste y cuidado del vestuario. Mantener un programa de mantenimiento que incluya lavado, inspección y reemplazo periódico de las prendas. Conclusiones. En definitiva, debe quedar claro que una política adecuada de vestuario laboral contribuye al bienestar emocional de los trabajadores al brindarles seguridad, comodidad y confianza en su entorno laboral. Esto reduce el estrés, aumenta la motivación y fomenta un ambiente positivo, promoviendo la satisfacción y el compromiso, fundamentales para su salud emocional y el éxito de la empresa. / Septiembre-Octubre 2025 43
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