Formación de Seguridad Laboral 203

vestuario laboral cas en laboratorios. Cada entorno requiere una evaluación precisa que determine qué prenda es la adecuada y bajo qué condiciones debe utilizarse. No olvidemos que muchos de los EPI de categoría III (aquellos diseñados para proteger a las personas contra riesgos graves o mortales, que pueden causar daños irreversibles o la muerte) están formados por ropa de protección frente a diversos agentes. La gestión del vestuario como cultura preventiva Gestionar la ropa de trabajo como EPI no consiste solo en repartirla. Implica seleccionar técnicamente la prenda adecuada, documentar su entrega, formar a las personas trabajadoras en su uso, realizar un seguimiento periódico de su estado y asegurar su mantenimiento periódico según lo dispuesto por el fabricante. Es un proceso continuo que refleja el compromiso de la organización con la seguridad real, no solo con el cumplimiento normativo. Proporcionar a las personas trabajadoras unas condiciones de trabajo seguras constituye no solo una obligación, sino un pilar esencial tanto para la propia empresa como para el desarrollo sostenible de la sociedad. Cuando la protección también debe ser confort La eficacia de la ropa de trabajo como EPI depende también de su aceptación por parte de la persona usuaria. Factores como la transpirabilidad, el ajuste, el peso y la estética influyen en su uso continuado. Por ello, es clave en la gestión de dicho EPI la consulta y participación al personal. Una prenda incómoda es una prenda que no se usa. Por eso, la ergonomía y la aceptación de las personas usuarias son factores clave, es el caso de la adaptación del vestuario laboral para embarazadas o bien por cuestiones culturales (uso de burka como equipamiento laboral en el caso de mujeres de cultura islámica). El equilibrio entre protección y confort se logra con tejidos técnicos que permiten transpiración, movilidad y resistencia. La percepción de la persona trabajadora influye directamente en la eficacia del EPI. El futuro de los EPI Los avances en materiales y sostenibilidad relacionados con la fabricación de EPI se encuentran en constante evolución y se dirigen hacia una industria más responsable. El futuro de los EPI estará marcado por el desarrollo de materiales más ligeros, resistentes y sostenibles como es el caso de la mayor adopción del sistema de renting de vestuario laboral, aplicación de tratamientos avanzados a las prendas con objeto de extender su vida útil, uso de tejidos reciclados y biodegradables, e incluso ropa con ventilación incorporada. El desarrollo de EPI más eficientes, que integran sensores que monitorean la seguridad y la salud de la persona usuaria, conectividad y capacidades de procesamiento de datos. Cada prenda cuenta La ropa de trabajo como EPI no es un accesorio, es una declaración de principios. Su correcta gestión, uso y mantenimiento reflejan una cultura preventiva madura. En prevención, cada detalle cuenta. Y cada prenda, también. / Septiembre-Octubre 2025 35

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