prl en la industria del metal En instalaciones y procesos complejos, donde los riesgos propios de las actividades desarrolladas no son del todo evitables, la seguridad laboral depende en gran medida de nuestro compromiso personal por llevar a cabo buenas prácticas preventivas. Cuando comencé a pensar en las buenas prácticas que se desarrollan en el sector del metal, lo primero que me planteé fue una lista de aquellas prácticas que han dado resultado y que han eliminado o reducido muchos de los riesgos de accidente en nuestras instalaciones y procesos, pero pasado ese impulso natural de listar aquello que hacemos bien y que da resultado, vi que la lista era muy extensa y que seguramente no diferiría mucho de mi sector a otros. El sector del metal es muy heterogéneo, tenemos procesos e instalaciones como las acerías cuyos riesgos no se parecen en nada a los presentes durante las operaciones de montajes industriales de maquinaria; hay minindustrias químicas dentro de nuestros procesos y están las máquinas herramienta, fuente de accidentes diferentes a los de las actividades mencionadas, por eso es complejo que esta lista de buenas prácticas sea concisa; sin embargo hay algunas prácticas que son transversales sino a todas, sí a muchas de las tareas que se realizan en el sector del metal. Dicho esto, en instalaciones y procesos complejos, donde los riesgos propios de las actividades desarrolladas no son del todo evitables, la seguridad laboral depende, en gran medida, de nuestro compromiso personal por llevar a cabo buenas prácticas preventivas, para ello a continuación se describen algunas de las que han dado buenos resultados y otras sobre las que estamos trabajando: 1. Orden y limpieza. Las ya famosas 5S en nuestro caso se convirtieron en 6 al incluir la seguridad. Mi lema en esto es “hay un sitio para cada cosa y una cosa para cada sitio”. Disponer de un entorno de trabajo limpio, ordenado y bien señalizado, además de facilitar las tareas a realizar, reduce de forma exponencial muchos de los riesgos a los que estamos expuestos. Este sistema que lleva décadas funcionando en las empresas de automoción, está llegando a las acerías y se puede aplicar en cualquier entorno laboral, sólo es preciso imponer la disciplina para realizarlo, partiendo de que tirando lo que sobra, limpiando y ordenando habremos llegado a un 60% de lo que queremos alcanzar y después mediante un sistema de auditorías iremos mejorando ese porcentaje y por tanto el entorno de trabajo. 2. Ojos y mente en las tareas. El control del riesgo es fundamental en muchas de nuestras actividades de ahí que las ‘auditorías de último minuto’ o procedimientos ‘PARA, PIENSA, PLANIFICA Y ACTÚA’, minimizan los actos inseguros, haciendo conscientes a los trabajadores que la primera defensa contra los accidentes es nuestra conciencia y consciencia a la hora de realizar los trabajos, haciendo nuestro entorno seguro y dotándonos de las herramientas y procedimientos necesarios para realizar las tareas sin ponernos en riesgo. Esto que parece evidente, es preciso recordarlo continuamente, para ello utilizamos los “Minutos de Seguridad” donde los responsables de turno hablan de seguridad con los operadores, se ponen al día sobre las novedades, incidentes, situaciones de riesgo y se recuerdan las normas básicas de seguridad en el trabajo y la importancia de mantener la concentración en lo que hacemos. 3. Aplicación de procedimientos LOTO (TO). Para garantizar un entorno de trabajo seguro una de las técnicas más empleadas son los sistemas LOTO(TO) (Lock Out, Tag Out, Try Out). Estos procedimientos de bloqueo, señalización y prueba garantizan la consignación Buenas prácticas en PRL y seguridad laboral en el sector del metal Néstor Rodríguez Martínez Responsable HSE de Roldan, S. A. (Grupo Acerinox) / Julio-Agosto 2025 71
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