/ Mayo-Junio 2025 218 Organismos Autonómicos 30 aniversario revista FSL Volver la vista atrás 50 años supone, si hablamos del Instituto Cántabro de Seguridad y Salud en el Trabajo, relatar uno de esos casos en los que Cantabria fue pionera y motor de unos cambios que llegaron después a toda España. En 1974 se inauguró en Santander el primer Gabinete de Seguridad e Higiene del Trabajo constituido en España de acuerdo a lo que establecía el Plan Nacional aprobado tres años antes, dando lugar al nacimiento de lo que es ahora el Instituto Cántabro de Seguridad y Salud en el Trabajo (ICASST). Puede sorprender hoy la vigencia de los objetivos que se perseguían con la entrada en servicio del centro: visitar a las empresas para detectar los riesgos que afectaban a sus trabajadores, proponiendo las correcciones para evitarlos e impartiendo formación para afrontarlos. Desde el primer momento se contó con laboratorios y técnicos para realizar los análisis ambientales de contaminantes. El abanico de servicios se completaba con un centro médico encargado de realizar los reconocimientos a los trabajadores, algo hasta entonces solo al alcance de los empleados de las grandes empresas. La legislación y el enfoque con los que se tratan los riesgos laborales han cambiado mucho en los últimos cincuenta años, pero los fines que inspiraban a quienes tocó poner en marcha el gabinete no son muy diferentes a los que hoy persiguen los profesionales del ICASST. Como desde hace 50 años, los técnicos estudian las condiciones de trabajo en las empresas, asesoran en el cumplimiento de la legislación en materia de prevención de riesgos laborales, analizan y publican los datos de siniestralidad y fomentan la cultura preventiva en los centros de trabajo. El instituto es, además, el foro en el que a través del diálogo social se definen las estrategias cántabras de seguridad y salud en el trabajo, aprobadas con el consenso del Gobierno de CanInstituto Cántabro de Seguridad y Salud en el Trabajo (ICASST) tabria y las organizaciones sindicales y empresariales. La labor realizada a lo largo de las cinco décadas de historia ha sido decisiva para generar una cultura de prevención de la que apenas había rastro cuando se creó el gabinete. Hoy son muchos más quienes cuentan con cobertura por accidente de trabajo, pero menos quienes se accidentan trabajando. Que en consecuencia el índice de incidencia se haya reducido en un 70% en los últimos 50 años es resultado de un empeño común, en el que han tomado parte las empresas, los trabajadores y las diferentes administraciones. En cuanto a la valoración futura de la Ley de PRL resulta preciso regular la formación superior en PRL, integrar en el texto de la ley el abordaje de la prevención de riesgos psicosociales y promover la asunción de la prevención con medios propios en las pymes, dejando a los servicios ajenos las funciones más especializadas.
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