/ Mayo-Junio 2023 164 30 aniversario revista FSL Reportaje En el último cuarto de siglo, la seguridad laboral en España ha experimentado una gran transformación. Esta evolución no ha sido lineal, pero sí ha consolidado un modelo más maduro y proactivo en la gestión de la salud laboral. El punto de inflexión normativo se sitúa en 1995 con la entrada en vigor de la Ley 31/1995, de Prevención de Riesgos Laborales, que supuso la transposición de la Directiva Marco 89/391/CEE estableciendo por primera vez un marco integral en materia de seguridad y salud en el trabajo. Esta ley no solo unificó el enfoque preventivo a nivel estatal, sino que consagró la obligación empresarial de garantizar la seguridad y la salud de sus trabajadores más allá del simple cumplimiento técnico. En estos 25 años, el marco jurídico se ha ido ampliando con normativas específicas para cada especialidad técnica −seguridad en el trabajo, higiene industrial, ergonomía y psicosociología−, así como adaptadas a sectores críticos como la construcción, los trabajos con amianto, o la coordinación de actividades empresariales, entre otros. Esta evolución ha respondido a la necesidad de especialización y a la diversificación de los riesgos laborales. Los cambios han sido significativos, no solo desde el punto de vista normativo, sino también de concienciación. A finales de los 90, la prevención era percibida como una obligación administrativa, en muchos casos externalizada sin una integración real en la gestión empresarial. Hoy, aunque esta percepción no ha desaparecido por completo, muchas organizaciones han incorporado una cultura preventiva, en parte gracias a la formación universitaria y técnica, y al reconocimiento del valor estratégico de la seguridad como factor de competitividad. Todos los esfuerzos por parte de los profesionales han conllevado resultados positivos porque según datos del Ministerio de Trabajo, aunque se han producido 25 años de evolución en la seguridad laboral en España: del cumplimiento formal a la cultura preventiva Dra. Montserrat Iglesias Lucía Directora de Prevención y Seguridad Integral, Escola FUAB Formació (Universitat Autònoma de Barcelona) repuntes recientes, la siniestralidad laboral ha disminuido en términos relativos. Un solo accidente muestra que la prevención no puede relajarse y que debe adaptarse a los riesgos de cada momento. Tanto los riesgos “clásicos” como la incorporación de otros emergentes implican respuestas innovadoras y multidisciplinares.
RkJQdWJsaXNoZXIy MTI4MzQz