/ Enero-Febrero 2026 122 protección de manos La hemeroteca nos ofrece un sinfín de ejemplos de accidentes laborales donde la principal parte del cuerpo afectada es la mano. En el sector del automóvil, más concretamente en el área de la mecánica, es común que nos encontremos con accidentes que afectan directamente a las extremidades superiores de los mecánicos: golpes con herramientas, cortes con partes afiladas de los vehículos, atrapamientos con puertas y capós, abrasiones con fluidos calientes, o el propio contacto con sustancias químicas o nocivas, como puede ser el aceite de motor usado. Por lo tanto, si como prevencionista se valora la implantación del uso de guantes, hay que garantizar dos puntos: en primer lugar, el equipo de protección individual (EPI) debe ser el adecuado para la tarea que se va a llevar a cabo, mientras que por otro lado es necesario que en la empresa exista una cultura preventiva sólida. En cuanto a la selección del guante, hay que tener en cuenta que generalmente existen dos tipos de guantes imprescindibles para un mecánico: los guantes de protección contra riesgos mecánicos y los guantes de protección contra riesgos químicos. Asimismo, se pueden emplear guantes mixtos o complementar con manguitos para proteger los brazos, según las necesidades que existan en cada taller. No obstante, hay que comprender cómo se catalogan los guantes para poder escoger el modelo que mejor se adecúe a los riesgos que puedan existir en el taller. Para el caso de España, se puede encontrar toda esta información en las notas técnicas de prevención (NTP), mientras que en Latinoamérica generalmente habrá que consultar directamente en la Organización Internacional de Normalización (ISO, por sus siglas en inglés). Para el caso de España, y generalmente en Latinoamérica, aparecerán pictogramas e identificaciones que clasifican al guante según su nivel de protección y el tipo de riesgos de los que defiende. Guantes de protección mecánica Los guantes de protección contra riesgos mecánicos son aquellos que protegen de golpes, cortes, abrasiones, esencialmente. Vienen acompañados por un pictograma en el que aparece un martillo golpeando una superficie indicando la EN 388, que es la norma por la que se rige. Las categorías en las que se divide en España desde el año 2006, según NTP 747, son las siguientes: Categoría I: son los guantes que menor nivel de protección ofrecen. Son livianos y ligeros, protegiendo de contactos térmicos de hasta 50 ºC. Categoría II: de mayor resistencia que los anteriores, pueden proteger de contactos térmicos de hasta 100 ºC. Categoría III: son los de mayor protección, ofreciendo resistencia a contactos térmicos de más de 100 ºC. Asimismo, en el año 2020 la NTP 1146 marca las nuevas características que deben aparecer de manera visual, indicándose los distintos niveles de protección que ofrece el guante dependiendo del tipo de riesgo al que se pueda someter: A: resistencia a la abrasión. Se indica en niveles del 1 al 5 (donde 5 es mayor nivel de protección), y donde cada número se refiere a una cantidad de ciclos de una lija a la que se ha sometido la palma de dicho guante con una presión constante. B: resistencia a corte por cuchilla. De igual modo, los niveles van del 1 al 5, esta vez indicando índices resultantes del sometimiento del guante a una cuchilla giratoria. C: resistencia al rasgado. De nuevo, los niveles van del 1 al 5 para referirse a la fuerza máxima en Newtons necesaria para que el guante se desgarre. D: resistencia a la perforación. Como el caso anterior, distribuye la fuerza máxima en newtons para perforar el guante en niveles que van del 1 al 5. Riesgos en el taller: clasificación de guantes de seguridad Alejandro Doménech Técnico de Prevención en MM Motor Network (Grupo Mutua Madrileña)
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